PANORAMA

Plurinacionalidad

La plurinacionalidad ha surgido con fuerza en las últimas décadas, permeado los debates políticos y académicos, y posicionándose como una alternativa de cambio al modelo de Estado-Nación eurocéntrico. Por una parte, se trata de un concepto y práctica, que redefine elementos clave para el funcionamiento de los estados y las sociedades, tales como la soberanía, el régimen democrático, la división y administración territorial, los mecanismos de relacionamiento institucional y político-social, entre otros. Por otra parte, la plurinacionalidad ha permitido adaptar el Estado y sus instituciones a la diversidad cultural, étnica, lingüística, etc. que coexiste en dentro un mismo territorio, contribuyendo a resolver las diferencias existentes dentro de él, mediante el reconocimiento y la incorporación de las diversidades nacionales a través de múltiples mecanismos, en particular, desde la interculturalidad (Observatorio N°7).

Países tan disimiles como Bélgica, Bolivia, Canadá, España, Ecuador, Rusia y Suiza, por señalar solo algunos, han transitado a alguna forma de plurinacionalidad en el Estado, la cual han introducido ya sea a través de sus constituciones o mediante cambios en sus sistemas políticos y administrativos. Pese a sus diferencias, a lo largo de la historia en todos estos países se había buscado imponer modelos tradicionales de estados nacionales, culturalmente homogéneos, pero las diversidades nacionales han persistido en su interior, obligando a buscar alternativas de gobernanza, donde la plurinacionalidad ha sido una de esas variantes.

En América Latina, el debate y aplicación de la plurinacionalidad ha sido particularmente relevante. Las experiencias de Bolivia y Ecuador han otorgado una significación única a este concepto a partir del impulso transformador de los movimientos indígenas que posibilitaron el cambio desde estados nacionales a plurinacionales. Ambos procesos ilustran cómo las naciones originarias, a pesar de ser marginadas durante siglos por la imposición del modelo de Estado-nación homogeneizador, han sido capaces de resistir y plantear una alternativa política y social de coexistencia dentro de un mismo Estado desde sus cartas fundamentales. No obstante, estos procesos también han mostrado problemas y dificultades propias de cambios transformadores, sumado a inercias institucionales, resistencias y contradicciones, que pueden asociarse -entre múltiples factores- a la dificultad de combinar el modelo estatal liberal que ha predominado con el nuevo modelo propuesto.

En Ecuador, por ejemplo, la incorporación de la plurinacionalidad en la Constitución no ha significado una inclusión plena en la vida política de los pueblos originarios, quienes han mostrado una creciente disconformidad con su práctica efectiva. En Bolivia, si bien la definición de un Estado Plurinacional coadyuvó a varios años de estabilidad y desarrollo, no impidió que más tarde se produjera un golpe de Estado, e incluso paradójicamente existen pueblos originarios que se sienten excluidos del modelo político y social adoptado.

Hoy en Chile se discute una nueva Constitución. La convención constituyente que redactará la carta fundamental está compuesta por 155 integrantes que fueron electos democráticamente, y de los cuales 17 son representantes de pueblos originarios. Dentro de los debates que se han instalado en torno a la nueva Constitución, la plurinacionalidad se ha posicionado como uno de los principales temas. La correlación de fuerzas políticas en la convención permite vislumbrar que la plurinacionalidad se plasmará en la nueva carta.

Así, más allá del caso de Chile, es importante analizar la plurinacionalidad en perspectiva, tomando en cuenta sus aspectos conceptuales, las redefiniciones que implica, sus alcances y, por su puesto, observar las experiencias latinoamericanas (ver infografía). En este sentido, la plurinacionalidad ha supuesto redefiniciones en torno a la noción de soberanía, el régimen democrático, la territorialidad y la autonomía de los pueblos originarios, la interculturalidad, así como otras definiciones innovadoras, pero también debe ser analizada respecto a la situación de los pueblos transfronterizos, entre otros, que deben ser debatidas en profundidad.

En el presente trimestre del Observatorio de Relaciones Transfronterizas Latinoamericanas, analizaremos la plurinacionalidad no solamente como un concepto, sino como fenómeno dinámico y central para el desarrollo de los sistemas políticos en el contexto actual. Para ello, en esta edición presentamos la columna de opinión “Plurinacionalidad y Estado: un debate necesario a propósito de la experiencia boliviana”, de la investigadora del INTE Cristina Oyarzo; la entrevista al constituyente y representante del pueblo Aymara, Luis Jiménez; el Documento de Política del INTE “La Plurinacionalidad en la Constitución y el Estado”, entre otros aportes que se irán añadiendo en este número del Observatorio.